UF y UTM: cómo influyen en contratos y remuneraciones
Cuándo se usa cada unidad, qué fecha de valor conviene tomar y por qué el detalle importa al reajustar un monto.
La UF y la UTM no son intercambiables. La UF se mueve todos los días y se usa mucho en arriendos, créditos y contratos reajustables. La UTM cambia una vez al mes y aparece en tramos, multas y algunos topes tributarios.
Al reajustar un monto, el contrato debe decir qué valor se toma: el del día de vencimiento, el del primer día del mes o el publicado para una fecha concreta. Sin esa regla, dos personas pueden calcular cifras distintas con la misma cláusula.
En remuneraciones el cuidado es otro. Un bono o un tope expresado en UF o UTM hay que convertirlo con el valor vigente del período de pago, y dejar esa conversión en la liquidación. Así el trabajador y la contabilidad ven el mismo peso.
Tener el valor del día a la vista, como en la barra de indicadores, evita copiar una cifra antigua desde una planilla del mes pasado.